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                               EL MAGO     La leyenda es el guardián de todo.  Es visionaria. Es el despertar del Mago que duerme en todos n...

miércoles, 31 de octubre de 2018

FICCIÓN


                                          CAMINOS DE LOCURA…

   Fue esa atracción la que nos había llevado a aquel páramo polar sin nombre. El olor se hizo más intenso. Contamos con cuidado las aberturas laterales que íbamos dejando al paso. La temperatura aumentaba rápidamente y nos sorprendió llegar ante un montón de objetos estremecedoramente familiares. Eran pieles del campamento de Liliana. Ahora el olor se mezclaba curiosamente con otro cuya naturaleza no logramos identificar aunque pensamos en organismos en descomposición. El hedor era muy penetrante.
   Reanudamos la marcha. Al iluminar los muros, nos detuvimos asombrados ante el cambio que habían sufrido las esculturas en aquella parte del pasadizo. Avanzamos tras una inspección somera.

martes, 30 de octubre de 2018

FICCIÓN

                                                     CAMINOS  DE LOCURA…

    Al avanzar por un brusco descenso encontramos otros dos, y sentimos otros muy cerca más adelante. El túnel se abría con marcada inclinación descendente, sentimos una corriente de aire ligeramente más caliente y tal vez un suave vapor. Nos preguntamos también si el rastro de humo que en un primer momento Liliana creyó ver salir, seria causado por los escapes de vapor de las insondables regiones del núcleo terrestre.
   Cuanto más avanzamos, más calor hacía. Pronto nos desatamos los gruesos vestidos. Observamos las bocas de pequeñas galerías laterales. Ninguna complicaba el regreso y todas podrían ser posibles refugios. El olor era muy penetrante. Sin duda era suicida ingresar, pero la atracción de lo insondable era más fuerte. 

lunes, 29 de octubre de 2018

FICCION



CAMINOS DE LOCURA…
SITIOS MISTERIOSOS
Fulgencio Martirian


   Colocamos la lona sobre el cadáver de Andrés y quedamos sumidos en una muda estupefacción, cuando llegaron a nuestra conciencia variados sonidos. Era el ronco graznido de un pingüino.
   Nuestra primera idea fue comprobar la realidad del sonido. La dirección nos indicaba el camino del túnel. De improviso una enorme forma blanca se alzó frente a nosotros.
   La situación perdió dramatismo cuando la forma blanca entró en una arcada lateral a nuestra izquierda, para unirse a otras de su especie. Eran pingüinos de una especie enorme y desconocida. Aterradores por su albinismo y falta de ojos. Era indudable que su hábitat era el inmenso abismo.
   Nuestra intriga era conocer que había hecho salir a los pajárracos de su lugar habitual. El enorme silencio y el estado ruinoso de la ciudad muerta indicaban que nunca había sido utilizada por las aves para anidar. Las dejamos atrás entre sus graznidos y avanzamos hacia el abismo guiado por las huellas de los pingüinos.

domingo, 28 de octubre de 2018

FICCION


                                          ANECDOTARIO     3  
   
   Fabián era un habitante de la región que vivía con lo que ganaba en todo lo que se le presentara, era amigo del ciego que tocaba el acordeón y era cliente frecuente de la casa de putas.
   No se conoce el porqué, pero la voz de su espíritu hizo presencia cuando la pareja relatora ya había iniciado sus citas, no se pudo identificar el porqué de la aparición y el momento exacto.
   “Fabián Abragán  cuando cumplió los 25 años, tenía 1.60 metros de estatura y 55 kilos de peso. Era un ser enfermizo.
   El día de su muerte iba vestido con unos pantalones de pana color marrón, chaqueta del mismo material color verdoso, camisa de algodón de manga corta color blanco.

sábado, 27 de octubre de 2018

FICCIÓN


                                            ANECDOTARIO     2…
  
   “Fabián Abragán  cuando cumplió los 25 años, tenía 1.60 metros de estatura y 55 kilos de peso. Era un ser enfermizo.
   El día de su muerte iba vestido con unos pantalones de pana color marrón, chaqueta del mismo material color verdoso, camisa de algodón de manga corta color blanco.
   La muerte de Fabián tuvo origen violento, el agresor no fue un ser humano, fue un lobo o tal vez varios, según se deduce por las mordeduras. Los médicos concluyeron que la muerte de Fabián se debió a una hemorragia externa ocasionada por la mordedura que le apareció en la región carótida.

viernes, 26 de octubre de 2018

FICCIÓN


CAMINOS DE LOCURA…
SITIOS MISTERIOSOS
Fulgencio Martirian


   Colocamos la lona sobre el cadáver de Andrés y quedamos sumidos en una muda estupefacción, cuando llegaron a nuestra conciencia variados sonidos. Era el ronco graznido de un pingüino.
   Nuestra primera idea fue comprobar la realidad del sonido. La dirección nos indicaba el camino del túnel. De improviso una enorme forma blanca se alzó frente a nosotros.
   La situación perdió dramatismo cuando la forma blanca entró en una arcada lateral a nuestra izquierda, para unirse a otras de su especie. Eran pingüinos de una especie enorme y desconocida. Aterradores por su albinismo y falta de ojos. Era indudable que su hábitat era el inmenso abismo.
   Nuestra intriga era conocer que había hecho salir a los pajárracos de su lugar habitual. El enorme silencio y el estado ruinoso de la ciudad muerta indicaban que nunca había sido utilizada por las aves para anidar. Las dejamos atrás entre sus graznidos y avanzamos hacia el abismo guiado por las huellas de los pingüinos.

jueves, 25 de octubre de 2018

CHEJOV


                                        UNA  BROMITA…
                                            Por  Chejov

   Y yo  me  voy  a  hacer  las  maletas…
Esto sucedió hace  tiempo. Ahora  Nádeñka  está casada  con el secretario  de  una  institución  tutelar  y tiene ya tres  hijos. Pero  nuestros  viajes  en trineo  y las  palabras “ La  amo, Nadia”, que le  llevaba  el  viento, no están  olvidados,  para  ella  son el  recuerdo  más  feliz,  más  conmovedor  y más  bello  de  su vida…
Mientras  que  yo,  ahora  que  tengo  más  edad,  ya  no  comprendo  para  qué  decía, aquellas  palabras,  por  qué  hacía aquella  broma…

miércoles, 24 de octubre de 2018

CHEJOV


                                        UNA  BROMITA…
                                                Chejov


   Veo  a  Nádenka  salir  al  patio  y  alzar  su triste,  acongojada  mirada  al  cielo… El  viento de  primavera  sopla directamente  en su  pálido  y sombrío  rostro… Le  hace  recordar  aquel  otro  viento  que bramaba  en la  colina  dejando  oír aquellas  tres  palabras,  y su  cara  se  pone triste,  muy  triste,  y  una  lágrima  se  desliza  por  su  mejilla. La  pobre  muchacha extiende  ambos  brazos  como suplicando  al  viento  le  traiga  una vez  más  aquellas  palabras.  Y yo,  al  llegar  una  ráfaga de  viento,  digo a  media  voz:
   - ¡La  amo, Nadia!
   ¡Por Dios, hay  que ver lo que  sucede  con Nádenka!
Deja escapar un grito y con amplia sonrisa  tiende sus brazos hacia el viento, alegre, feliz, tan bella.


martes, 23 de octubre de 2018

CHEJOV


                                        UNA  BROMITA…
                                                 Chejov


   Y he  aquí  me  llega  el  primaveral  mes  de  marzo…
   El  sol se  torna  más  cariñoso. Nuestra  montaña de  hielo  se  oscurece,  pierde  su brillo  y,  por  fin se  derrite. Nuestros  viajes  en trineo  se  interrumpen. La  pobre  Nádenka  ya  no tiene dónde  escuchar  aquellas  palabras  y  además  no hay  quien  las  pronuncie,  puesto  que el viento se  ha aquietado  y yo  estoy  por  irme  a  Petersburgo, por  mucho  tiempo, quizás  par  siempre.
   Unos  días  antes  de  mi  partida,  al  anochece:, estoy  sentado en el  jardín. Este  jardín  está  separado  de  la casa  de  Nádenka  por  una alta  empalizada  con clavos…Aún hace  bastante  frío,  en los  rincones  del  patio  exterior  hay  nieve  todavía, los  árboles  parecen  muertos; pero  ya  huele  a  primavera  y los  grajos,  acomodándose  para  dormir  desatan  su último  vocerío de la jornada. Me acerco a la empalizada  y durante largo rato miro por una hendidura.

lunes, 22 de octubre de 2018

CHEJOV


                                           UNA  BROMITA…
                                                   Chejov

    Una vez,  al mediodía, fui solo  a  la  pista; mezclado  con la multitud, vi a  Nádeñka  acercarse  a  la  colina  y buscarme  con los  ojos…  Tímidamente sube  la escalera… Le da  mucho miedo viajar sola, ¡Oh qué miedo! Está blanca  como la  nieve  y tiembla  como si se  dirigiera  a su propia ejecución. Pero va decidida,  sin mirar  para  atrás.
   Por  lo visto,  ha decidido  probar,  al  fin: ¿ se  oyen  aquellas  sorprendentes  y dulces  palabras  cuando  yo  no  estoy?
La  veo  colocarse  en el trineo,  pálida,  con la  boca  abierta por el  miedo, cerrar los  ojos y emprender  la  marcha,  después de  despedirse  para  siempre  de  la tierra.  “Zsh- zsh- zsh- zsh”… zumban  los  patines. Si  Nádeñka  está  oyendo aquellas  palabras o  no, no  lo  sé… La  veo  levantarse  del trineo exhausto, débil. Y se  por  su cara  que ella  misma  no sabe  si ha oído algo o no. Mientras estuvo  deslizándose  hacia  abajo,  el miedo le quitó  la  capacidad  de escuchar, de  distinguir  sonidos, de  entender…


domingo, 21 de octubre de 2018

UNA BROMITA


                                            UNA  BROMITA…
                                                  Chejov
  
   A  la  mañana  siguiente  recibo  una esquela: “ Si  usted va  hoy a  la  pista  de  patinaje, venga  a  buscarme. N.”
   Y a  partir de ese  día  voy  con Nádenka  a  la  pista  todos  los  días  y, al precipitarnos  hacia  abajo en el trineo,  cada  vez  pronuncio  a  media  voz  siempre  las  mismas  palabras:
   - ¡La amo, Nadia!
   En poco  tiempo,  Nádenka  se  habitúa  a  esta  frase,  como  uno se  habitúa  al  vino a  la  morfina.  Ya no  puede  vivir  sin ella. Es  verdad  que siempre  le  da  miedo deslizarse por la  colina  helada,  pero  ahora  el  miedo  y  el  peligro  otorgan  un encanto  especial a  las  palabras de  amor, palabras  que  constituyen  un misterio  y oprimen  dulcemente  el corazón. Los  sospechosos  son siempre  dos:  el viento  y yo…  Ella  no sabe  quién  de  los  dos  le  declara  su amor, pero ello,  por lo  visto,  ya  la  tiene sin cuidado;  poco importa  el  recipiente  del  cual uno bebe,  lo esencial  es  sentirse  embriagado.

sábado, 20 de octubre de 2018

CHEJOV


                                       UNA  BROMITA…
                                              Chejov


   Descendemos por  tercera  vez,  y noto  cómo  está observando  mi  cara  y  mis  labios. Pero  yo me  cubro  la  boca  con  un  pañuelo, toso  y al  llegar  a  la  mitad  de  la  colina  alcanzo  a  musitar:
   - ¡La  amo,  Nadia!
   Y el  misterio  sigue  misterio. Nádenka  guarda  silencio,  piensa  en algo… Nos  retiramos  de  la  pista y ella  trata  de  aminorar  la  marcha, esperando  siempre  que  yo diga  aquellas  palabras. Veo  cómo  sufre  su   corazón  y  cómo  ella  se  esfuerza  para  no decir  en voz alta:
  “¡No puede  ser  que las  haya  dicho  el  viento!  ¡Y no quiero  que haya sido el  viento!”.


viernes, 19 de octubre de 2018

CHEJOV


                                    UNA  BROMITA…
                                          Chejov

 ¡¿ Cómo es  eso? ¿Quién ha pronunciado  aquellas  palabras? ¿Ha sido él  o me  ha parecido  oírlas y nada  más?”
   La  incertidumbre  la  torna  inquieta,  la  pone nerviosa.
   La  pobre  muchacha  no contesta  mis  preguntas,  frunce  el ceño, está a  punto de  llorar.
   - ¿Será  hora de  irnos  a casa?  - le  pregunto.
   - A mí… a    me  gustan  estos  viajes  en trineo - dice, ruborizándose -       ¿ Haremos  uno más?
   Le “gustan” estos  viajes, pero al  sentarse  en el trineo,  palidece  igual que antes, tiembla  y contiene el aliento.


jueves, 18 de octubre de 2018

CHEJOV


                                    UNA  BROMITA…
                                           Chejov

   Cuando  el  trineo  se  detiene,  Nádenka  contempla  la  colina  por  la  que acabamos  de  descender; luego clava su mirada  en mi cara,  escucha  mi voz,  indiferente  y  desapasionada, y toda  su pequeña  figura, junto  con su manguito y su capucha,  expresa  un extremo  desconcierto. Y su cara  refleja  una serie de  preguntas:

miércoles, 17 de octubre de 2018

CHEJOV


                                      UNA  BROMITA…
                                               Chejov


   - ¿Sabe una cosa?  - dice  sin mirarme.
   - ¿Qué? – le  pregunto.
   - Hagamos… otro  viajecito.
   Subimos  por  la escalera.  Vuelvo  a  acomodar  a  la  temblorosa  y pálida  Nádeñka en el trineo  y de  nuevo  nos lanzamos en el  terrible  abismo; de  nuevo  brama el  viento  y zumban  los  patines; y de  nuevo,  al alcanzar  el  trineo   su impulso  más  fuerte y ruidoso, digo a  media  voz:
   - ¡La  amo,  Nadia!

martes, 16 de octubre de 2018

CHEJOV


                                      UNA  BROMITA…
                                            Chejov

    Me  toma  del  brazo  y  comenzamos  un largo  paseo cerca  de  la  colina. El  misterio  por  lo  visto  no la deja  en paz, ¿ Fueron  dichas  aquellas  palabras  o no? ¿Sí o  no? Es  una cuestión  de  amor  propio,  de  honor, de  vida,  de  dicha; una cuestión  muy  importante, la  más  importante  en el  mundo. Nádenka vuelve  a dirigirme  su mirada  impaciente,  triste,  penetrante,  y contesta  fuera  de  propósito,  esperando  que  yo  diga  algo. ¡Oh, qué  juego  de  matices  hay en este  rostro  simpático! Veo que está  luchando  consigo  misma,  que tiene necesidad  de  decir  algo,  de  preguntar,  pero  no encuentra  las  palabras,  se  siente  cohibida,  atemorizada,  confundida  por la alegría…

lunes, 15 de octubre de 2018

CHEJOV


                                     
                                          UNA  BROMITA
                                                Chejov
 
   Parece  que el  mismo  diablo  nos  estrecha  entre  sus  garras  y, aullando,  nos  arrastra  al  infierno. Los  objetos  que nos  rodean  se  funden en  una sola  franja  larga que corre  vertiginosamente…Un  instante  más  y  llegará  nuestro  fin.
   - ¡La  amo,  Nadia! – digo  a  media  voz.
El  trineo comienza  a  correr  más  despacio,  el  bramido del  viento  y el  chirriar  de  los  patines ya  no son  tan  terribles,  la  respiración  no se  corta  más  y,  por  fin,  estamos  abajo. Nádenka llegó más muerta que viva.  Está  pálida  y apenas  respira… La  ayudo  a  levantarse.
   - ¡Por nada  del  mundo  haría  otro  viaje!  - dice  mirándome  con ojos  muy  abiertos  y  llenos  de  horror-.
  -- ¡Por  nada  del  mundo! ¡ Casi  me  muero!.
   Al cabo de  un rato  vuelve  en sí  y me  dirige  miradas  inquisitivas: ¿ fui yo quien dijo aquellas  tres palabras  o  simplemente  le  pareció  oírlas  en el  silbido  del  remolino?
   Yo  fumo  a  su  lado  y  examino  mi  guante  con atención.

domingo, 14 de octubre de 2018

CHEJOV


                                                  UNA  BROMITA…

   -  ¡Le ruego! – le  digo-. ¡No hay  que tener  miedo!
   ¡ Comprenda,  de  una  vez,  que es  una  falta de  valor,  una simple  cobardía!
   Nádenka cede  al  fin,  y advierto  por  su cara  que lo  hace  arriesgando  su vida.  La  acomodo  en el trineo,  pálida  y  temblorosa;  la  rodeo  con  un  brazo y nos  precipitamos  al  abismo.  El  trineo  vuela  como una  bala.  El aire  hendido  nos  golpea  en la  cara,  brama,  silba  en  los  oídos, nos  sacude  y  pellizca  furibundo, quiere  arrancar  nuestras  cabezas. La  presión  del  viento  torna  difícil  la  respiración.

sábado, 13 de octubre de 2018

CHEJOV


                                             UNA  BROMITA…
                                             Antón  Chejov
   
   - Deslicémonos  hasta  abajo,  Nadezhda  Petrovna – le  suplico- ¡Siquiera  una sola vez! Le  aseguro  que llegaremos  sanos  y salvos.
Pero  Nádeñka  tiene  miedo.  El  espacio  desde  sus  pequeñas  galochas  hasta  el  pie de  la  helada colina le  parece   un inmenso  abismo,  profundo  y aterrador. Ya  sólo  al  proponerle  yo que siente en el trineo  o por  mirar  hacia  abajo se  le  corta  el aliento  y está  a  punto  de  desmayarse;  ¡ qué  no sucederá  entonces  cuando  ella se  arriesgue  a  lanzarse  al  abismo! Se  morirá, perderá  la  razón.

viernes, 12 de octubre de 2018

CHEJOV


TOMADO  DEL  LIBRO DE  CUENTOS  DE  ANTON CHEJOV, 1860-1904
ESCRITOR  RUSO 

                                                    UNA BROMITA…
                                                   Antón  Chejov

   Un  claro  mediodía  de  invierno… El  frió  es  intenso,  el  hielo  cruje,  y a  Nádenka, que me tiene  agarrado  del  brazo,  la  plateada  escarcha  le  cubre  los  bucles  en  las   sienes  y  el vello  encima del  labio  superior. Estamos sobre  una  alta  colina. Desde  nuestros  pies hasta  el  llano se  extiende  una pendiente,  en la  cual el  sol se  mira  como  en  un espejo. A  nuestro lado está  un pequeño trineo,  revestido  con un  llamativo  paño  rojo.


jueves, 11 de octubre de 2018

ENIGMAS


                                          LA  HERENCIA
                                                   21…
   -- Tenga la bondad de tocar la campanilla. Entró Bernardo sorprendido.
   -- Tenga la bondad de cerrar la puerta.
   -- Vamos, Bernardo. Díganos la verdad sobre ese incidente de ayer.
   Bernardo palideció.
   -- Se lo he dicho todo.
   -- ¿Nada que añadir?
   -- Nada en absoluto.
   -- Cuando se sentó ayer en la butaca, ¿lo hizo para esconder algo?
   -- No, señor.
   -- Parece que cuando el señor Suarez dio la espalda usted dejo salir al hombre que se escondía en la alcoba.
   -- Ahora sé que está mintiendo.
   -- ¿Tendría la bondad de quedarse en el cuarto?. Póngase cerca de la puerta.
   -- Señor Suarez, le voy a pedir que haga bajar a Gildardo a este cuarto.
   En un momento estaba el señor Suarez con Gildardo, era un joven de excelente figura, ligero  ágil y de una agradable franqueza. Sus ojos azules se posaron con expresión vacía en Bernardo.

miércoles, 10 de octubre de 2018

ENIGMAS


                             LA  HERENCIA
                                     FINAL
                                       20…    
 
    El profesor estaba en un estado lamentable de agitación. Dentro de pocas horas iban a empezar los exámenes. Tan pronto llegó Hernán, el profesor corrió hacia él.
   -- Gracias a Dios que ha llegado. ¿Qué voy a hacer? ¿Se hace el examen?
   -- Sí, no faltaba más.
   -- Pero, y ¿el ladrón?
   -- No competirá
   -- ¿Lo conoce?
   -- Creo que sí.