CAMINOS DE LOCURA…
Al avanzar por
un brusco descenso encontramos otros dos, y sentimos otros muy cerca más
adelante. El túnel se abría con marcada inclinación descendente, sentimos una
corriente de aire ligeramente más caliente y tal vez un suave vapor. Nos
preguntamos también si el rastro de humo que en un primer momento Liliana creyó
ver salir, seria causado por los escapes de vapor de las insondables regiones
del núcleo terrestre.
Cuanto más avanzamos, más calor hacía.
Pronto nos desatamos los gruesos vestidos. Observamos las bocas de pequeñas galerías
laterales. Ninguna complicaba el regreso y todas podrían ser posibles refugios.
El olor era muy penetrante. Sin duda era suicida ingresar, pero la atracción de
lo insondable era más fuerte.
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