Erotismo...
Dejó la carnicería con un dependiente y se ubicó en un sitio estratégico para seguir a la compradora. Todo sucedió cómo lo había previsto.
Llegaron a la casa ella y el muchacho que cargaba las compras, pagó la propina y puso en la carretilla los paquetes. Con la carretilla, después de un largo rodeo llegó a un sitio donde no se veía más que un muro sin alguna seña que indicara que allí era una entrada, después de mirar en su contorno tocó la pared en un punto determinado, presionó y el muro se corrió dejando a la vista un largo zaguán.
El carnicero observó con total atención todo lo que acontecía y luego de esperar un espacio de tiempo, el hizo lo propio para ingresar a la casa.
El zaguán que vio el carnicero era una especie de túnel por el que se llegaba a un salón que había en el fondo, al que pudo llegar gracias a la luz que alcanzaba a divisar...
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