Y en la
central de información sólo hay material para el jefe absoluto. La
delegación regresaría a su sede y se
limitarán a informar de la belleza vista y las delicias degustadas.
Las palabras regresan poco a poco:
añoranza,, ternura, soledad, tristeza. Todas vírgenes, listas para ser usadas y
sentidas. Madurez, cansancio, esperanza, melancolía. También muerte. Sobre todo
muerte.
Justo en ese
momento agita las manos, maldice. Su familia está enterrada en cualquier lugar,
tal vez a mucha distancia.
Desea que los delegados pasen de nuevo. Que
hagan preguntas, que sospechen y poder decirles que su padre y su madre, y sus
hermanos y su pueblo…Que sólo ahora ha empezado a entender.
Pero ya no queda nadie en la calle, todos
han entrado al teatro.
Comienzan a
oírse los aplausos
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