DIÁLOGO OCASIONAL
25
Tardé algún tiempo en decidirme a hacer otro
viaje, al cabo de seis meses me sentía capacitada para hacer un viaje a
Londres. Más tarde fueron Roma, Berlín, Colonia...Estos viajes me han
proporcionado todo el placer de que he disfrutado en mi vida. Eran mis
propias cuñadas quienes me animaban a emprenderlos y siempre volvía con
renovados ánimos. Yo se que lo que hacía puede parecer moralmente
censurable. La única persona a quien le revelé en parte aquella necesidad
de poseer de vez en cuando a un hombre fue mi confesor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario