LO
QUE CUESTA UN IDEAL 50
Se supone que quien sale de la prisión, sale
a vivir mejores momentos, a cambiar de condiciones y estilo de vida. Con
Briseida, la libertad no funcionó así, veamos el testimonio.
--El último año de mi condena era en el
57.La prisión donde me trasladaron tenía grandes salas con cuatro hileras de
camas. La vida era igual que en todas las cárceles: levantarse, taller, rancho,
taller; pero yo esperaba mi libertad y contaba día por día los que me faltaban.
No hay comentarios:
Publicar un comentario