018 MEMORIAS
Un señor bajito y obeso se dirigía a ella, llevaba en la mano un fajo de tiquetes de apuestas. Se oyó la señal de salida de la carrera de caballos. La multitud se desparramó en diferentes sentidos.
El señor bajito subía a la tribuna, él trastabilló y rodó por el suelo, los tiquetes de apuestas empezaron a volar.
Me quedé mirándole, se dedicó a recogerlos. Un sólo tiquete de color azul había caído junto a mi pie...
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