015 SOFIA
Ne miró, sus ojos negros clavados en los míos fueron la señal de que nuestro amor nos unía más allá de cualquier circunstancia.
Abrí la boca para recibir su lengua, primera lengua de mujer que se introducía en mi boca, la única en cruzar el confín que me separaba de la pasión más intensa de mi vida .
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