015 SOFIA
Aún aletargada extendí las manos, toque el cuerpo de Santiago,
-- ¿Qué pasa Sofía? ¿Has tenido una pesadilla?
-- No, respondí. Noté que apretaba contra mí su sexo completamente tieso.
Antes de casarme, el amanecer era mi hora preferida. El sueño me había dejado un deseo indefinible, ..lo mejor era despertar a Santiago...hundir mi incertidumbre bajo el peso de su carne...
No hay comentarios:
Publicar un comentario