006 DESTELLOS
Ella se despierta y piensa si los hombres son irrazonables. Ese estado de ensoñación es una riqueza infinita. Aquel que se apodere de ella se enriquece también, ella misma es un tesoro.
Yo la seguía de lejos, devorándola con los ojos. Se detuvo a mirar el espejo de las aguas, debió sentir calor, se quitó la bufanda de alrededor del cuello
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