21…
Ramírez consultó la carta.
-- Escribe como mi abuela. ¿Cómo se llama? ¡Jane Márquez! Vamos
comeremos en el Royal y nos entrevistaremos con la dama. Darío parecía
escéptico.
-- No lo crea, señor.
La señorita Jane Márquez era muchísimo más vieja de lo que Darío Díaz
había imaginado, tenía el cabello blanco, la cara sonrosada y llena de arrugas,
ojos azules, dulces y juguetones.
-- Qué placer Henry, qué placer tan grande. Hace tanto tiempo que no lo
veo. Conoces a mi sobrino, Ramiro Oriental ¿Lo recuerdas?
-- Todo el mundo lo recuerda.
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