7…
Acababa de entrar en la sala pequeña cuando de repente, se apagaron las
luces. Me di vuelta y vi a un tipo en el umbral diciendo “Manos Arriba·” y todo
mundo se puso a dar gritos. De pronto se pone a disparar un revólver y “zas”
cae al suelo y la linterna se apaga, estamos a oscuras otra vez.
-- Le pareció que el intruso apuntaba deliberadamente a doña Leticia
-- ¡Ah! ¿Y cómo quiere que lo sepa? Yo diría que después descubrió que
había la cosa demasiado lejos.
-- ¿Y se pegó un tiro?
-- Pudiera ser.
-- Gracias, señor Simón.
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