EL
HUÉSPED 4…
Pero está fuera de toda razón.
Lleva allí diez días y mi marido ni Liz o yo le hemos visto. Salvo esa primera
noche, nunca ha salido de la casa.
-- ¡Ah!... salvo la primera noche.
-- Sí señor, y volvió muy tarde. Me pidió que no pusiera la tranca en la
puerta.
-- Le oí subir las escaleras pasada la media noche
-- ¿Y la comida?
-- Pidió que dejáramos la comida en la silla al pie de la puerta. Si
quiere alguna cosa la escribe en letra de molde en un papel y lo deja en la
silla.
-- Caramba, Ramiro –dijo Hernán- el encierro lo puedo entender, pero
¿por qué en letra de molde?
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