LOS EMIGRANTES
15…
De esas impresiones de lo perecedero de un hombre y una fama, de esos
exasperados estados de ánimo ante la pequeñez y la maldad de los hombres. Saco
René una tenaz convicción de que existe la felicidad, así como también un
profundo cansancio de la vida y un sentimiento constante de vacío y
aburrimiento mientras al propio tiempo siente correr por sus venas una
desbordada fuerza vital.
Él se refugia en el pensamiento de su hermana a la que
considera cómo su único consuelo, hasta que sorprendido y apesadumbrado,
observa que ella le esquiva.
Sólo una vez cuando ella presiente que él está a punto de suicidarse, se
le aproxima de nuevo por un momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario