CAMINOS DE LOCURA…
El nuevo e
inexplicable olor era ahora abominable, y apenas nos llegaba un débil indicio
del otro. La bocanada de vapor que se levantaba frente a nosotros revelaba
contrastes mayores en la temperatura. Inesperadamente vimos obstáculos. Eran
objetos que se movían.
No hay comentarios:
Publicar un comentario