LO QUE CUESTA UN IDEAL 42
Las comunistas nos impusimos trabajar para
distraer a la gente, ocuparnos de los enfermos, los ancianos y los niños. Por
eso nos llamaban “colaboracionistas”, porque según las demás le solucionábamos
los problemas a la dirección.
Mi padre fue a verme y me contó que a mi
madre la hacían ir cada quince días a la comisaría y que le daban unas palizas
tremendas. También fue a verme Fornells, yo le pedí que no fuera a menudo para
no comprometerse. Quedamos en que vendría para una fecha, y llegó el día y no
fue.
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