EL
COLECCIONISTA DE POLVOS 10
-- ¡Por el duque de Ahumada que no había caído!
-- Pues caiga, usted, y percatarse, que no todos los días se a topar con
un testibizco en buen estado.
-- ¡Anda! ¡Pues también es verdad, no crea!
Don Socorro de Palomín y Mínguez, el suegro, era por antonomasia, era ciclan, característica
que ignoraba casi todo el mundo ya que su monogüevo, arropado en el enmarañado bosque peluquero y ventral, no
dejaba perspectiva suficiente.
-- ¡Y se las arregla?
-- ¡Huy, ya lo creo! Se las arregla como nadie porque, como toma hipofosfitos es muy prepotente y fecundo.
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